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Protección de los Niños
20/06/2010

PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS
 
Nuestros esfuerzos como sociedad para prevenir crímenes contra los niños no se han mantenido a la par con la vulnerabilidad creciente de nuestros ciudadanos más jóvenes. Después de oír los relatos trágicos sobre menores secuestrados o explotados, a la mayoría de los padres le sorprende enterarse de que muchos crímenes contra los niños se pueden prevenir. Este folleto se refiere a la protección de los niños.
 
La clave más importante para la seguridad de los niños es la comunicación efectiva con su hijo o hija. Recuerde, los niños que no sienten que se los escucha o que creen que sus necesidades no se satisfacen en el hogar, son más vulnerables al secuestro o la explotación. La primera medida que usted debería tomar es establecer una atmósfera en el hogar en la cual su hijo se sienta verdaderamente cómodo para discutir cuestiones sensibles y al relatar experiencias en las cuales alguien podría haberse aproximado al menor de una manera impropia o de un modo que lo haya hecho sentir incómodo.
 
La simple verdad es que los niños con frecuencia se sienten demasiado temerosos o confusos para informar sobre sus experiencias y temores. En cierto modo, usted debería tratar a sus hijos como trataría a sus amigos adultos: permítales hablar libremente sobre lo que les gusta y lo que no les gusta, sobre sus amigos y sobre sus verdaderos sentimientos.
 
Desafortunadamente, el creciente conocimiento de crímenes contra los niños ha dejado a muchas familias con razones para sentirse temerosas. Es necesario que usted y su hijo sean cuidadosos y estén atentos, pero no es necesario que tengan miedo. Hable con su hijo con calma y de una manera tranquilizadora, con cuidado de no hablar de los aspectos aterradores de lo que podría ocurrirle a un niño que no cumple con las pautas de seguridad.
 
EL EXPLOTADOR O SECUESTRADOR NO ES UN “EXTRAÑO”
 
Manténganse alejados de los extraños”, es el consejo popular que se da a los niños para prevenir su secuestro o explotación. Desafortunadamente, sin embargo, muchos niños son secuestrados o explotados por personas que
tienen alguna clase de familiaridad con ellos, aunque podrían ser conocidos o no por los padres de los niños. El término extraño sugiere un concepto que los niños no comprenden e ignora lo que sabemos de la gente que comete crímenes contra los niños. Engaña a los niños al hacerles creer que sólo tienen que estar atentos con respecto a individuos que tienen una apariencia desacostumbrada o desaliñada. En cambio, es más apropiado enseñarles a los niños a estar atentos ante cierta clase de situaciones o acciones, más que ante cierta clase de personas.
 
Se puede enseñar a los niños a ser corteses y amables, pero también está bien que sospechen de cualquier adulto que pide ayuda. Los niños ayudan a otros niños, pero no hay razón para que tengan que ayudar a adultos. No debería pedirse a los niños que toquen a nadie en las áreas de su cuerpo que estarían cubiertas por un traje de baño o permitir que nadie los toque a ellos en esas áreas.
 
Con frecuencia los abusadores o secuestradores inician un contacto aparentemente inocente con la víctima. Podrían tratar de conocer a los niños y de hacerse amigos de ellos. Usan métodos sutiles ante los cuales deberían estar atentos tanto los padres como los niños. Los niños deberían aprender a mantenerse alejados de personas en automóviles o furgonetas; y deberían saber que está bien decir no, incluso a un adulto. Puesto que a los niños se les enseña con frecuencia que deben respetar la autoridad de los adultos y nunca ser cuenteros, los padres deberían
explicarles porqué la seguridad personal del niño es más importante que ser cortés. También debería enseñarse a los niños que siempre habrá alguien que podrá ayudarlos. 
 
Recuerden, para un niño es más fácil comprender un mensaje claro, calmo y tranquilizador sobre las situaciones y acciones de las que tiene que cuidarse que la descripción o imagen particular de un “extraño”.

LO QUE USTED PUEDE HACER PARA PREVENIR EL SECUESTRO Y EXPLOTACIÓN DE UN MENOR
 
Sepa donde están sus hijos en todo momento. Conozca a sus amigos y sus actividades cotidianas. Sea perceptivo a los cambios en el comportamiento de sus hijos; constituyen una señal de que debe sentarse y hablar con sus hijos acerca de lo que causó los cambios. Esté alerta ante un adolescente o un adulto que presta atención desusada a sus hijos o que les hace regalos impropios o caros.
 
Enseñe a sus hijos a confiar en sus propios instintos, y asegúreles que tienen derecho a decir no a lo que ellos sienten que está mal. Escuche cuidadosamente a sus hijos cuando le expresan temores, y apóyelos en todas sus conversaciones con ellos. Enseñe a sus hijos que nadie debería aproximarse a ellos o tocarlos de una manera que los haga sentir incómodos. Si alguien lo hace, ellos deberían decírselo a usted inmediatamente.
 
Tenga cuidado con las niñeras y cualquier otra persona que cuide a sus hijos. Obtenga referencias de personas en quienes confíe y vea si puede conseguir información sobre los antecedentes de aquellos individuos. Muchos estados dan a los ciudadanos acceso a registros de delincuentes sexuales y prontuarios criminales.
 
REGLAS BÁSICAS DE SEGURIDAD PARA LOS NIÑOS
 
Sus hijos pueden comenzar el proceso de aprender cómo protegerse contra el secuestro y la explotación tan pronto como aprenden a pronunciar una frase completa. A los niños debería enseñárseles lo siguiente: Si estás en un lugar público y de pronto quedas separados de tus padres, no debes deambular buscándolos. Debes ir a un cajero, a la oficina de seguridad o a la sección de extravíos y decirle prontamente a la persona encargada que has perdido a tu mamá y a tu papá y que necesitas ayuda para encontrarlos. No debes subir a un automóvil o ir a ninguna parte con ninguna persona a menos que tus padres te hayan dicho que está bien.
 
Si alguien te sigue a pie o en un auto, mantiénete alejado de esa persona. No debes aproximarte a ningún automóvil, a menos que uno de tus padres o un adulto de confianza te acompañe. Las personas adultas y otros que necesiten asistencia no deberían pedirles a los niños que los ayuden; deberían pedir ayuda a personas de más edad.
Nadie debería preguntarte cómo ir a alguna parte o que busques un “perrito perdido” o decirte que tu padre o tu madre tienen un problema y que esa persona te llevará hasta donde están ellos.
 
Si alguien trata de llevarte a alguna parte, aléjate prontamente de esa persona y comienza a gritar. “Este hombre (o mujer) está tratando de llevarme” o “Esta persona no es mi padre (o mi madre)”.
 
 Deberías tratar de que te acompañe un amigo y no ir nunca sólo a ninguna parte.  Siempre pide permiso a tus padres para salir del patio o del área de juego o para ir a la casa de alguien.  Nunca pidas a alguien que te lleve en auto o que te acerque a tu casa a menos que tus padres te hayan dicho que está bien que vayas con esa persona en auto.
 
 Si alguien quiere tomar tu foto, dile que no y avísales a tus padres o a tu maestra.
 
Nadie debería tocarte en las partes del cuerpo que estarían cubiertas por un traje de baño, ni tú deberías tocar a
nadie en esas áreas. Tu cuerpo es especial y privado. Puedes ser firme, y tienes el derecho de decirle que no a
alguien que trate de llevarte a alguna parte, que te toque o que te haga sentir incómodo, asustado o confuso de cualquier manera.
 
DETECCIÓN DE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL
 
La explotación sexual no debería confundirse con contactos físicos que son expresiones de afecto
verdaderas. Puede existir una relación cálida y saludable si los adultos respetan al niño y ponen
límites razonables a su interacción física. El abuso de los niños es con frecuencia un crimen
repetido. Muchos niños son víctimas repetidas veces.
 
La realidad de la explotación sexual es que con frecuencia el niño está muy confundido, incómodo y no quiere hablar de la experiencia con los padres, maestros ni ninguna otra persona. Pero ellos hablarán si usted ya ha establecido un ambiente de confianza y apoyo en su hogar, en el cual su hijo se sienta libre de hablar sin temor a acusaciones, vergüenza o culpa.
 
Los padres deberían estar atentos a estos indicadores de abuso sexual:
 
  • Cambios en el comportamiento, cambios bruscos de humor, retraimiento, temor y llanto excesivo.
  • Orinar en la cama, pesadillas, temor de ir a dormir u otras perturbaciones durante el sueño.
  • Desarrollar actividad sexual impropia o mostrar un interés inusitado en cuestiones sexuales.
  • Una expresión súbita de sentimientos o comportamiento agresivo o rebelde.
  • Regresión a comportamiento infantil.
  • Temor a ciertos lugares, personas o actividades, especialmente a estar a solas con ciertas personas. Los niños no deberían ser forzados a ser afectuosos con un adulto o un adolescente si no quieren. Esté atento a signos de que si hijo o hija está tratando de evitar a alguien y escuche cuidadosamente cuando él o ella le cuente cómo se siente con respecto a otras personas.
  • Dolor, picazón, hemorragia, secreción o irritación en las áreas privadas.
LA PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS ES RESPONSABILIDAD DE TODOS
 
Debido a que los niños no pueden cuidarse solos, es nuestra responsabilidad hacerlo. Cada hogar y escuela
debería establecer un programa que enseñe efectivamente a los niños medidas de seguridad y de protección. Como padre, usted debería tener un interés activo en sus hijos y escucharlos. Enseñe a sus hijos que pueden ser firmes a fin de protegerse contra el secuestro y la explotación.
 
El Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados ha preparado una publicación titulada Guidelines for
Programs to Reduce Child Victimization: A Resource for Communities When Choosing a Program to Teach Personal Safety to Children— Pautas para programas dirigidos a reducir el abuso de niños; un recurso para las comunidades al seleccionar un programa para enseñar seguridad personal a los niños, que se puede solicitar.
 
Y lo que es aún más importante, haga de su hogar un lugar de confianza y apoyo que satisfaga las necesidades de su hijo o hija, de manera que él o ella no busquen amor y apoyo en alguna otra persona.
 
Si desea materiales adicionales sobre seguridad de los niños, escriba al National Center for Missing & Exploited Children, Publications Department, Charles B. Wang International
Children’s Building, 699 Prince Street, Alexandria,
Virginia 22314-3175, o visite nuestro sitio web en
 
Si tiene información sobre la ubicación de un niño desaparecido, llame al 1-800-THE-LOST®
(1-800-843-5678).
La línea TDD es 1-800-826-7653.